Comienzo citando brevemente mis últimos acontecimientos recientes, que son los que me han llevado aquí, y que me hacen estar pasando por un momento de bajón.
Cierto día de esta año, decidí volcar mi vida sobre la mujer que creía sería mi sueño cumplido. Lo dejé todo por ella, me desplacé a más de 1000 km. de mi casa, le entregué mi vida, pero todo salió mal. Muchas cosas se podrían achacar a la relación, pero desde luego no se puede negar que mi ilusión era máxima, y mis ganas de haber hallado a la mujer de mi vida era enormes.
Pero, al parecer llegué en el momento menos adecuado de su vida, y tras unos meses juntos, todo se rompió. Jamás en mi vida estuve tan hundido anímicamente, pues creía que no era justo haber dado tanto por alguien que jamás me mereció.
Pero aprendí, aprendí que no debería volver a hacerlo, aunque, mi carácter de romántico desorbitado me hace dudar de no cometer de nuevo el mismo error.
Poco después, por suerte para mi bienestar, y como de sorpresa, apareció otra persona en mi vida.
Al contrario de con la 1ª, desde el principio todo iba sobre ruedas. Logré, o logró, que me desenamorase de la 1ª en un tiempo récord, gracias sobre todo a mis ganas de levantar la cabeza y no sentirme arrastrado. Además, habñia encontrado a alguien que sí parecía querer quererme.
Lamentablemente, parece que también llegué en un mal momento en su vida. Todo lo bonito que parecía que estába surgiendo entre nosotros se truncó por varios motivos, en los que no entraré, pero que hicieron que, por su parte, lo mejor era abandonar el barco antes de que ella no pudiese compaginar su desarrollo profesional con el hecho de estar con alguien.
Mi gozo, en un pozo nuevamente.
Y ahora así me encuentro, pensando cómo evadirme de esta situación, cómo sobrevivir a una ciudad como ésta, tan maravillosa como mal recuerdo voy a tener de ella, a este paso.
Por ello, he optado por abrir este blog, y desahogarme un poco, para también dar descanso a las orejas de mis amigos, a los que adoro y a los que les debo el ser como soy, porque son lo más grande que tengo.
Hasta la próxima.